Cómo construimos nuestro programa de educación sindical

Afiliados de la UNTA en una manifestación del 1 de mayo en el país. Foto: UNTA
A principios de este año, surgió un debate entre miembros de nuestro sindicato, la Unión Nacional de Trabajadores por Aplicación (UNTA), a raíz de un comunicado en redes sociales que condenaba el secuestro por parte de los Estados Unidos, del presidente venezolano Nicolás Maduro y que exigía: “la defensa de la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la paz en América Latina”.
Entre las bases del sindicato hubo posicionamientos encontrados sobre el comunicado, lo que generó que en la consiguiente Asamblea Coordinadora (en este espacio se informa, se discute y se llega a acuerdos entre las representaciones nacionales y locales del sindicato) se discutiera abiertamente sobre el tema. Hubo fuertes discusiones en las que existieron puntos de vista opuestos. Sin embargo, siempre se extendieron las opiniones con respeto y camaradería.
Desde el sindicato entendimos que era necesario contar con espacios de discusión y análisis que permitieran mejorar nuestras capacidades políticas y sindicales. Como resultado, los miembros decidieron constituir el Consejo Político Nacional (CPN), un espacio dentro del sindicato para el debate y las capacitaciones sobre temas políticos, económicos, laborales, de género y de cuestiones sociales.
De esta forma, la Secretaría de Formación y Cultura propuso, en el marco del CPN, una serie de talleres de formación y capacitación política y sindical para todas las personas afiliadas. Los talleres buscaron resolver tres puntos:
- pensar de forma colectiva sobre temas de importancia nacional e internacional;
- fortalecer nuestras habilidades como afiliados del sindicato;
- fomentar una mayor participación en el día a día.
El programa está conformado por cuatro grandes ejes en función de las necesidades del sindicato y se extendió la invitación tanto a las personas afiliadas como a especialistas a participar como ponentes en alguno de los temas.
TEMAS DE PRIORIDAD
Los cuatro ejes son:
- talleres sobre el Convenio 193 de la OIT;
- talleres sobre comprensión e interpretación de los Estatutos sindicales de la organización;
- talleres sobre elementos técnicos para administrar los espacios sindicales;
- talleres de afiliación/organización.
Debido a que la UNTA formó parte de las discusiones sobre el Convenio 193 en materia de trabajo decente en la economía de plataformas en junio de este año, surgió la necesidad de que todas las personas afiliadas conocieran y comprendieran la relevancia de este. La necesidad de esto radica en que, desde el sindicato, se ha impulsado la ratificación del Convenio 193 en México y en el mundo, ya que, a partir de esto, podrán hacerse mejoras a la ley vigente en materia de trabajo por aplicación de México.
Respecto a los tres ejes restantes del programa de capacitaciones, estos se encuentran íntimamente ligados entre sí. Una persona afiliada que conoce sus Estatutos puede participar activamente en cualquier área del sindicato. Asimismo, es necesario que los actuales representantes del sindicato profundicen en el conocimiento de los Estatutos. De igual manera, para prevenir malentendidos entre las personas afiliadas y los representantes, así como para profesionalizar los procesos internos de la organización, resulta fundamental que todas las personas afiliadas a la UNTA conozcan diversos elementos técnicos para administrar los espacios sindicales. Finalmente, para continuar construyendo poder colectivo, es crucial que los mismos afiliados se consideren organizadores—y podemos fomentar eso mediante talleres de afiliación y organización sindical.
CONVERSACIONES VIRTUALES
Debido a cuán grande es el territorio mexicano, así como a la naturaleza del trabajo por aplicación, las capacitaciones se han llevado a cabo de manera virtual. Es decir, algunas personas se conectan desde el celular cuando están haciendo un servicio o toman tiempo de trabajo para continuar formándose y capacitándose. Esta es una clara muestra de la convicción que existe entre las personas afiliadas para continuar capacitándose y desarrollando sus habilidades. No obstante, para no intervenir ni interrumpir la jornada de trabajo con tanta frecuencia, los talleres se llevan a cabo cada tres semanas los días jueves. Hasta este momento, terminamos con el primer tema (el Convenio 193) e iniciamos con el segundo (comprensión de los Estatutos). Lo más importante es que todas las personas afiliadas a la UNTA contemos con espacios para la discusión y el análisis político, en donde la pluralidad de ideas sea el eje central y no un impedimento para continuar con la conversación. El que las personas afiliadas al sindicato tomen la decisión de conectarse para continuar formándose es una muestra del liderazgo y la convicción de las bases.
Cabe destacar que, al interior de las capacitaciones, para guiar las discusiones, se dejan cuatro preguntas guía por tema. Al final, cada representación local debe entregar a la Secretaría de Formación y Cultura un escrito breve en el que se responden de manera puntual las preguntas. Con estos ejercicios se ha buscado incentivar la participación y discusión de las bases, fortalecer la habilidad de exposición de los ponentes, y fomentar en los afiliados un sentido de pertenencia y respeto a su sindicato. Por ejemplo, en cuanto al tema de la comprensión de los Estatutos, con las discusiones, las preguntas guía y los documentos escritos por las bases pueden comenzar a plantearse cambios, mejoras o adecuaciones a los mismos. Esto también se hizo durante los talleres del Convenio 193.
ABIERTOS AL DESACUERDO
A la UNTA siempre le ha preocupado la formación y capacitación constantes por parte de las bases y de los representantes. Entendemos la necesidad de tener conversaciones complejas que pueden llegar a ser incómodas políticamente, porque estar abierto a abordar los desacuerdos hace que el sindicato sea más fuerte.
Sin espacios de discusión y análisis se frena el desarrollo de la organización. Somos partidarios de llevar a cabo conversaciones difíciles, pero bajo ciertas reglas que permitan el diálogo y la escucha activa. Por ejemplo, para pensar temas difíciles, hay que plantear preguntas incómodas. El no estar de acuerdo con un tema no quiere decir que seamos enemigos, sino que ilustra la necesidad de pensar en los sindicatos como espacios políticos de personas que tal vez no estén de acuerdo con todo, pero que luchan juntos por metas compartidas.
Luis Fernando Mora Reyes es secretario de Formación y Cultura del CEN de la UNTA.






